jueves, 23 de octubre de 2014
VARIAS FRASES VITALES Y MEMORABLES. Teosis 9
miércoles, 9 de julio de 2014
EL FALLO DE INTERNET (EDUCAR O ATONTAR). Teosis 8
Los libros plasman el genial y antiguo invento para retro-viajar en el tiempo, y escuchar en presente a incontables pasados intelectos. Sólo el leer regala a la vez placer, provecho y saber. La palabra es el eterno vector del conocimiento, muy por delante de la muda imagen. Internet es vital a nivel laboral y social, pero para el ocio privado tiene un gran fallo: el predominio mareante de la vana imagen, que encandila y resbala sin aportar nada. Otro fallo es ser mucho más caro que la radio: la mitad de la especie humana, nunca podrá pagar ni la tarifa plana.
El gran avance cultural sería un Internet casi gratis sin sonido ni imagen, sólo con texto: con todos los buenos libros y textos del planeta, al alcance igualitario de toda la gente del planeta (pudiéndose imprimir cual libros en papel si se desea). La Web actual es un invento clasista para crear adictos de lo banal en la sociedad consumista. Aunque su potencial educativo es grande, no crea la motivación para aprender sino para aborregarse.
Elio Coreli - (El fin del mal) Teosis 8
(Israel y Yavé.) Resultó que un chico argentino -morocho y petiso- era hebreo bautizado y no comía porcino. A hilo de ello, Yania nos aclaró en inglés el curioso origen de los judíos (según almas de antaño se lo mostraron). Ya los aliens -buscando seres pensantes- trocaron genes de simios hasta educir al hombre. (En los planetas blandos, el ser pensante surge pronto y fácil; pero en los duros la evolución va lenta y se le suele ayudar -sin crear con ello nada anormal.)
Tras miles de años cazando bichos, el hombre llegó al neolítico. Y ahí cesó el progreso: todo era plantar y segar, comer y engendrar, nacer y morir, reír y llorar: eso era la vida humana, junto con guerras, sequías y plagas. Las almas más sabias miraban cansadas. Veían la maldad cruenta de la guerra, el llanto helado de los esclavos, la torpe adoración de dioses falsos. Y pensaron en avivar el progreso mejorando los cerebros de un grupo selecto, y luego ayudarle a pulular (‘tu linaje será incontable como los astros, como la arena del mar’ Gn 22,17).
La idea les vino al ver aliens explorando a humanos (los aliens son muy diversos: no es raro que algunos quieran ver al hombre por dentro). Los hebreos son mezcla antigua de sumerios y semitas (de ahí el influjo sumerio en la Biblia); las almas eligieron mejorar a los hebreos cautivos en Egipto. Tocando puntos cruciales del cerebro en fetos, la zona crece o cambia, y la persona sale más apta y sabia. Los cambios tempranos los heredan los hijos; cambios tardíos afectan a la persona sin trasmitirlos (como pasó con los griegos: sus hijos no fueron ya listos).
Pero al aplicar mal el estímulo, dañaban a muchos fetos, que abortaban. Los hebreos pensaron que los magos egipcios querían diezmarlos. Lo refleja el Éxodo: el faraón mandó ahogar a los bebés hebreos (en realidad, lo que se tiraban eran los fallidos fetos). Por fin los niños nacieron mejorados, sobre todo en la memoria, base del talento en ciencias, artes y letras.
Sólo faltaba darles un país propio y un nuevo credo (el monoteísmo de Akenatón, que en Egipto fracasó). Se fijaron en un tal Tut-Mosis (Moisés), noble egipcio de madre hebrea, a quien las almas -con luces y voces mentales- hicieron conductor de los hebreos hacia el Sináy. Y allí retocaron más los fetos, para hacer de Israel una virgen preñada de bendiciones para todas las naciones (Gn 12,3/ 22,18/ 28,14).
También le dictaron a Moisés el nuevo credo, una fe racional y de alta moral, opuesta a toda magia pagana. (Pero como era de temer, luego surgió una casta clerical que en nombre de Dios añadió ritos, diezmos y sacrificios rentables a ellos -no ordenados por Moisés: Jer 7,22. Un credo simple, ético y humano se fue viciando de rabinismo y legalismo pagano.)
Israel debía ser un pueblo especial y santo (o sea, separado: Ex 19, 5-6. Dt 7, 3-6), singular en hábitos, dieta y moral, no mezclable con los demás. (Las minorías étnicas, en cuanto se integran, se desintegran: se diluyen en la masa que las acepta.) A los hebreos les contrarió su austero nuevo credo, pero se convencieron ante los éxitos. Pues ocuparon Canán (sin demasiada crueldad), las leyes eran justas y el pueblo crecía y florecía como nunca (en Dt 4, 6-8 se los ve ufanos de ser prósperos y sabios). Pero no eran tantos como para vencer a los imperios vastos que -uno tras otro- les fueron atacando: los asirios, babilonios, persas, griegos y romanos, que los forzaron en masa al exilio amargo.
En el siglo I había unos 5 millones de hebreos, gran logro si se piensa que de Egipto saldrían pocos miles, que se unieron a otros hebreos de Canán. Luego los conversos y connubios mixtos hicieron a los judíos muy variopintos (los genes se han diluido un poco, pero aún son el grupo más talentoso). Bajo el Terror Cristiano -con sus estragos y bautismos forzados- quedaron mermados a la mitad, hasta que hacia 1800 empezaron a crecer y en 1940 eran ya 17 millones. Pero entonces la locura nazi los diezma en un tercio (junto con otros 40 millones de europeos: tristes cenizas del brutal incendio).
¿Qué decir ya de los judíos? Que el Destino los ha elegido... y malherido. (Y todos aquí nos sentimos culpados, de hacerlos un pueblo sabio y casi santo, pero destinado al llanto.) Los hebreos son el ejemplo claro de lo mucho que podemos las almas... equivocarnos. Jugando a ser Dios, al crear a un grupo talentoso, lo hicimos blanco trágico del odio.
Poner a un grupo sabio y desarmado entre los otros, es poner a un cordero en medio de lobos. La nobleza del talento, que ellos encarnan, atrae el odio lógico de la gente amargada. Ser talentoso es terrible en un mundo rencoroso. La inteligencia inspira orgullo propio, pero envidia cainita en los otros, y eso -siendo inofensivos- lo han pagado con sangre los judíos.
Bení bejorí Israel (Israel es mi hijo, mi primogénito -Ex 4,22): este lema fatídico les hizo creer que un dios fiel los iba siempre a proteger: no vieron que el Dios real no protege a nadie en especial. Se fiaron del dios clerical, y ya vemos el resultado: golpe tras golpe y llanto tras llanto. Millones de judíos han sufrido sin que Yavé los haya atendido; por eso, rendirle culto a tal dios es ya ofensivo (y por eso son tan laicos los judíos). Las desgracias de Israel socavan a Yavé y lo proclaman un dios falso y cruel. ‘No duerme ni dormita el que guarda a Israel’ dice un salmo; millones de masacrados dicen lo contrario. (El Dios real, como nada promete, tampoco engaña; pero el dios clerical, siendo falso, defrauda todas las vanas esperanzas.)
En la Shoáh pereció la ilusión de ser los elegidos de Dios. Israel cayó en una trampa mortal: su mero talento enojaba a los demás, y no tenían dónde escapar. La mejora en intelecto les ha costado mil infiernos. Nadie ha aportado más a la ciencia, las letras y la moral: a cambio han recibido el odio a raudal.
Los griegos brillaron tres siglos, luego se apagaron: los hebreos llevan tres milenios aportando al mundo... y recibiendo a cambio palos. Pese a ser pocos y oprimidos, han prodigado ingenios que han fecundado a los siglos: Jesús, Rambam, Colón, Cervantes, Sexpir, Spinoza, Heine, Marx, Freud, Kafka, Pessoa, Einstein, Bohr, Popper, Chomsky... y una pasmosa lista de inquietas mentes creativas.
Añadió Coré: “Vemos que terciar en la Historia convoca tragedias ignotas. Por eso los aliens sabios se limitan a escrutar a dormidos sin variarlos (o a despiertos, tras sumirlos en sueño). Sobre todo les intriga la mujer encinta. Una de ellas fue María, según vemos: estando encinta de Jesús, los aliens miraban el bebé, ella despertó, vio las luces y temió, y ellos la calmaron -por sicotacto- con algún mensaje como: ‘No temas, somos de Dios, vas a tener un buen niño.’ Ella contó el suceso, y el tiempo lo fue adornando y variando, metiendo a San Gabriel, la Salve y al Espíritu Santo.
“Nosotros metemos a veces imágenes en los dormidos, por juego. Pero los aliens en sus raras visitas, si desvelan al estudiado, lo calman con visiones: antes la persona creía ver seres celestes de su credo; hoy -en la Era espacial- cree ver marcianos en platillos: todo es un ensueño inducido.
“No hay seres carnales llegando en naves. Los Ovnis -los reales- son luces que radian sin querer los aliens volantes. Éstos -aunque sabios- no llegan a entender a los humanos ni pretenden ayudarlos (saben que sería en vano). El dolor lo podrá el hombre acortar, no eliminar. El macho se amansará, la crueldad bajará... pero el mal por azar y el dolor natural seguirán doliendo igual. Sólo entre problemas se progresa. Sin sortear desgracias, no cobra hondura el alma. No se crea una joya sin fricción, ni un ángel sin aflicción.
“La vida carnal es un viaje hacia otro aire. Es tránsito y no meta, por eso nunca dará la dicha completa. Tiene harto más placer que pesar: lo que nunca tendrá es felicidad real, pues donde no hay ni seguridad ¿cómo va a haber felicidad? La sombra del mal pasado o futuro, enturbia todo frágil gozo inseguro. Todo Bien lleva escondido -como un lamento- el temor cristalino de perderlo. La carne nos dio lo imperfecto para que amemos lo perfecto; nos puso la dicha en el deseo, para que aquí sin trabas la gocemos. La carne es necesaria, pero la dicha plena sólo la hereda el alma.”
miércoles, 11 de junio de 2014
LA RELIGIÓN ALEJA DE DIOS. Teosis 7
Si Dios hubiese dado Revelación escrita, sería tan clara como la luz del día, toda duda sobraría. Si Dios hubiese hablado, hasta los sordos lo habrían escuchado, no habría tantos credos todos queriendo ser el auténtico. El simple hecho de haber tantos, demuestra que todos son falsos.
como tirano intolerante y feroz (Alá),
como celoso y dudoso protector (Yavé),
como Padre anciano, ñoño y puritano (el Dios cristiano),
como Esencia sosa y nebulosa de la cosas (Brahma, el Tao).
También los ateos tienen su idea golfa de Dios: si ellos y el Cosmos salieron de la Nada, esa Nada es su dios creador. Los ateos son tan torpes como quien cree en las religiones. Como el dios clerical es falso -arguyen- toda idea de Dios ha de ser también falsa; en esa idiotez se estancan.